El escualano de aceite de oliva.

El escualano de aceite de oliva.

Hay un ingrediente que me encanta y utilizo en alguna de mis fórmulas:

El escualano de aceite de oliva.

Cuando empecé a buscar ingredientes para ayudar a la piel atópica de mi hija, aprendí algo que me cambió la forma de formular: la piel no necesita "hidratación" tal como nos la venden. Necesita reparar su barrera.

Y ahí es donde entra el escualano:
→ Es muy parecido al sebo que produce nuestra propia piel, así que se integra fácilmente.
→ Ayuda a reforzar la barrera cuando está dañada o reactiva.
→ Deja una sensación sedosa, sin capa pesada ni brillo raro.

Aquí hay un matiz que casi nadie explica: el escualeno es el ingrediente natural que existe en nuestra piel y en algunos aceites vegetales, pero se estropea rápido (se oxida con facilidad). Por eso, en cosmética se usa su versión estable, el escualano, que se obtiene hidrogenando ese escualeno. Mismo origen, pero uno aguanta en un bote y el otro no.

Por eso es uno de los pilares de mi primer producto de Epidelle: un serum pensado para pieles que necesitan reparar antes que brillar.

Ojo, que no es lo mismo el escualano vegetal (de oliva, por ejemplo) que el de origen animal (de hígado de tiburón). Aquí siempre parto de origen vegetal, coherente con la filosofía de la marca.

¿Conocías la diferencia entre escualeno y escualano, o te sonaban a lo mismo?

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